Vladimir Zworykin: el ingeniero que construyó el primer televisor totalmente electrónico

3

Vladimir Zworykin no inventó simplemente la televisión. Construyó toda la columna vertebral electrónica que lo hizo posible. Nacido en Murom, Rusia, el 30 de julio de 1889, este ingeniero electrónico e inventor estadounidense nacido en Rusia a menudo es eclipsado por sus contemporáneos, pero sus contribuciones siguen siendo fundamentales para el panorama de los medios visuales. Emigró a los Estados Unidos en 1919, trayendo consigo una mente que pronto redefiniría la forma en que los humanos capturan y reciben la luz.

Su momento decisivo llegó mientras trabajaba en Westinghouse Electric Corp. entre 1920 y 1929. Fue aquí donde Zworykin presentó las solicitudes de patente para dos componentes críticos que, juntos, formaron el primer sistema de televisión totalmente electrónico. El primero fue el iconoscopio. Presentado en 1923, este dispositivo sirvió como tubo de transmisión de televisión: el ojo de la cámara que convertía la luz en señales electrónicas. El segundo fue el cinescopio. Patentado en 1924, se convirtió en el receptor de televisión, la pantalla que convertía esas señales nuevamente en imágenes visibles.

En 1928, Zworykin había ampliado aún más su visión y patentó un sistema de televisión en color. Este primer trabajo sentó las bases para las vibrantes transmisiones que eventualmente dominarían las salas de estar en todo el mundo.

En 1929, su experiencia fue reconocida en un escenario más amplio cuando se convirtió en director de investigación electrónica en RCA (Radio Corporation of America). Su influencia se extendió más allá del entretenimiento de consumo. Desarrolló un tubo de imagen de electrones sensible a la luz infrarroja. Esta tecnología resultó crucial durante la Segunda Guerra Mundial y sirvió de base para los dispositivos utilizados para ver en la oscuridad.

Zworykin murió en Princeton, Nueva Jersey, el 29 de julio de 1982. Apenas un año antes de cumplir 93 años, el hombre que ayudó a convertir la estática en movimiento dejó un legado que todavía se transmite hoy. Lo ves todos los días. Quizás no pienses en el iconoscopio detrás de la pantalla.