En los dos espacios verdes más famosos de la ciudad se colocan grandes trampas para insectos. Suena simple, casi pintoresco, pero es una búsqueda científica seria. Una nueva especie. O al menos la posibilidad de tener uno.
Este pequeño proyecto expone algo desagradable acerca de la filantropía moderna. Las grandes cantidades de dinero no sólo fluyen hacia las crisis más apremiantes, sino hacia las cosas brillantes y novedosas. La contradicción se encuentra justo en el centro de las donaciones ambientales actuales. Financiamos lo extraño, no siempre lo urgente.
“La contradicción en el centro de las grandes donaciones medioambientales.”
Mientras tanto, el resto del planeta se mueve bajo nuestros pies. ¿El reinado centenario del carbón como principal fuente de energía? Muerto. Finalizado. Bryan Walsh señala que la era ha terminado. No más dominio de las chimeneas. La pregunta ahora es qué hacemos con ese vacío. La respuesta, naturalmente, depende enteramente de nosotros. Espantoso. Emocionante. Mayormente aterrador.
Entonces, ¿dónde debería centrarse la política? El experto en clima Matt Huber sostiene que los demócratas podrían estar mirando algo equivocado. Dice que deberían dar un giro y abordar otras cuestiones. Es una visión contraintuitiva de una crisis que exige cada gramo de atención, pero escúchelo. ¿Por qué nos fijamos sólo en la palanca climática cuando otras marchas están atascadas?
Si busca escapar de la rutina política, mire hacia adentro. No literalmente. El Servicio de Parques Nacionales supervisa más de 400 sitios, pero la mayoría de la gente ignora las joyas escondidas entre los famosos. Ariana Aspuru y Sean Ramewaram los trazaron. Lugares tranquilos. Menos aglomeraciones. Paz real, tal vez.
Atrapamos insectos. Matamos el carbón. Encontramos parques tranquilos. ¿Algo de esto realmente cuadra?
































