El conjunto láser está pegado en un solo plano. Se mueve sólo horizontalmente. Una vez finalizada una línea de escaneo, la impresora mueve el tambor fotorreceptor una muesca hacia arriba. Esto permite que el láser dibuje la siguiente línea debajo de ella. Una pequeña computadora con motor de impresión mantiene todo sincronizado. La velocidad es vertiginosa.
No todas las impresoras utilizan un rayo láser. Algunos usan una tira de diodos emisores de luz (LED) para escribir la página. Cada posición de punto tiene su propia fuente de luz dedicada. Esto significa que la impresora tiene una resolución de impresión fija. No se puede hacer zoom sin perder claridad. Estos sistemas cuestan menos de fabricar que los verdaderos conjuntos láser. También producen resultados inferiores. Por lo general, sólo los encontrará en impresoras de consumo más económicas.
Las impresoras láser funcionan según los mismos principios básicos que las fotocopiadoras. Sin embargo, existen diferencias significativas. La más obvia es la fuente de la imagen. Una fotocopiadora escanea un documento físico haciendo rebotar una luz brillante en él. Una impresora láser recibe la imagen en formato digital.
¿En qué se diferencia la creación de imágenes electrostáticas entre los dos? Todo se reduce a patrones de carga. Cuando una fotocopiadora hace rebotar la luz en el papel, la luz se refleja en el fotorreceptor desde las áreas blancas. Las zonas oscuras absorben la luz. El “fondo” se descarga. La imagen electrostática conserva una carga positiva. Este método se llama “escritura en blanco”.
Las impresoras láser invierten este proceso. El láser descarga las líneas de la imagen. Deja el fondo cargado positivamente. Esto se conoce como sistema de “escritura en negro”. ¿Por qué elegir este método? Es más fácil de implementar en una impresora que una configuración de “escritura en blanco”. Por lo general, también produce resultados mejores y más nítidos.
Por qué Write-Black supera a Write-White en la impresión digital
El paso de lo analógico a lo digital lo cambió todo. Las fotocopiadoras dependen del reflejo de la luz. Están limitados por la calidad del documento original. El polvo, las arrugas y la decoloración afectan el resultado. Las impresoras láser omiten por completo el documento físico. La computadora maneja los datos de la imagen. El láser simplemente sigue instrucciones.
Este enfoque digital permite la precisión. El conjunto láser no necesita preocuparse por escanear una página física. Sólo necesita tocar puntos específicos del tambor. El resultado es una imagen limpia. Sin artefactos. Sin polvo. Sólo datos puros traducidos en tóner.
Las impresoras LED ofrecen un término medio. Son más rápidos de fabricar. Los componentes son más simples. Pero carecen de la flexibilidad de un láser en movimiento. Si necesita impresiones de alta calidad, quédese con el láser. Si necesita documentos baratos, puede conformarse con la tira de LED.
El tambor sube. El láser escribe. La computadora mira. Es una danza mecánica.