El tan publicitado teléfono inteligente “Trump Mobile”, inicialmente prometido con un acabado dorado de $500 y promocionado como “Orgullosamente estadounidense”, sigue sin estar disponible para los clientes meses después de su lanzamiento planificado. A pesar de aceptar depósitos reembolsables de $100, la compañía no ha cumplido su promesa y el cronograma de envío sigue siendo vago.
Reclamaciones iniciales y retrasos posteriores
Lanzado en junio, Trump Mobile afirmó inicialmente que el teléfono T1 se fabricaría íntegramente en los EE. UU. en agosto de 2025. Esta afirmación fue rápidamente cuestionada debido a las dificultades prácticas y los altos costos asociados con la producción nacional de teléfonos inteligentes a escala. Posteriormente, la compañía redujo sus afirmaciones, pero continuó comercializando el dispositivo como un producto premium fabricado en Estados Unidos.
Cierre del gobierno e incertidumbre constante
Según se informa, un representante de atención al cliente de Trump Mobile citó el cierre del gobierno de EE. UU. como un factor que contribuyó a los retrasos a finales de 2023. Sin embargo, a partir del 22 de enero, la página web oficial todavía indica que el teléfono llegará “más adelante este año”, reflejando la misma frase ambigua del año pasado. La empresa no ha respondido a las solicitudes de los medios de comunicación para obtener más aclaraciones.
Especificaciones del dispositivo y depósitos del consumidor
El teléfono T1 se anuncia con especificaciones que incluyen una pantalla AMOLED de 6,25 pulgadas, una frecuencia de actualización de 120 Hz, 256 GB de almacenamiento (ampliable mediante ranura para tarjetas) y una cámara de 50 megapíxeles. A pesar de estos detalles, los consumidores que ya han realizado depósitos se quedan esperando sin una fecha de entrega firme.
La situación plantea dudas sobre la transparencia y los plazos realistas para los lanzamientos de hardware. Muchas empresas prometen demasiado y no cumplen, pero el marketing agresivo en torno a la narrativa “hecho en Estados Unidos” combinado con retrasos continuos pinta una imagen de un producto que tal vez nunca se materialice.
La saga del teléfono Trump Mobile T1 sigue sin resolverse, con los clientes en un estado de limbo mientras la compañía continúa aceptando depósitos para un dispositivo que aún no ha llegado a producción.






























