La muerte a tiros de Alex Pretti, una enfermera de la UCI de 37 años, por parte de un oficial de ICE en Minneapolis ha provocado una indignación generalizada, incluida una división notable dentro de la industria tecnológica. Si bien muchas figuras destacadas han expresado su condena, algunos de los directores ejecutivos de más alto perfil del sector han permanecido notoriamente silenciosos.
Reacción inicial y protesta pública
El incidente, que ocurrió el sábado, desató rápidamente un intenso debate en línea. Usuarios de todo el espectro político expresaron horror por el asesinato, y las plataformas de redes sociales se inundaron de críticas. Sin embargo, la respuesta dentro de Silicon Valley reveló un marcado contraste: los principales líderes tecnológicos evitaron en gran medida las críticas directas a la administración, a pesar de haber adoptado anteriormente posturas públicas sobre cuestiones sociales.
En particular, el director ejecutivo de Apple, Tim Cook, que condenó el asesinato de George Floyd en 2020, no se refirió de inmediato al tiroteo. Su posterior mensaje interno a los empleados, obtenido por Bloomberg, pedía una “desescalada” pero se abstuvo de nombrar ni a Pretti ni a ICE. Este enfoque generó críticas, particularmente dada la voluntad pasada de Cook de involucrarse en temas políticamente cargados.
Los líderes tecnológicos hablan claro
Por debajo del nivel de los principales directores ejecutivos, un número creciente de tecnólogos e inversores condenaron públicamente el asesinato. El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, por ejemplo, declaró en un mensaje interno de Slack informado por The New York Times que las acciones de ICE estaban “yendo demasiado lejos” y exigió distinciones claras entre las prácticas legítimas de deportación y el tiroteo fatal. Altman enfatizó que OpenAI continuaría defendiendo sus valores y hablaría “según sea necesario”.
Otras voces destacadas incluyeron:
- Jeff Dean, científico jefe de Google DeepMind y Google Research
- Reid Hoffman, cofundador de LinkedIn
- Yann LeCun, presidente ejecutivo de AMI Labs
- Alexis Ohanian, inversor y cofundador de Reddit
- Meredith Whittaker, presidenta de la aplicación Signal
Varios capitalistas de riesgo y líderes de Anthropic también expresaron su desaprobación, demostrando su voluntad de involucrarse en un tema políticamente delicado.
Por qué esto es importante
La respuesta de la industria tecnológica –o la falta de ella– pone de relieve la compleja relación entre Silicon Valley y el poder político. El silencio de ciertos directores ejecutivos subraya las presiones financieras y regulatorias que influyen en el comportamiento corporativo. Este caso plantea dudas sobre hasta qué punto las empresas darán prioridad a la alineación política sobre las posturas éticas, particularmente cuando tratan con agencias gubernamentales.
El incidente también subraya la creciente polarización dentro del propio sector tecnológico, con algunos líderes dispuestos a adoptar posturas claras mientras que otros se mantienen cautelosos. Esta división sugiere una tensión cada vez más profunda entre los intereses corporativos y los valores de muchos dentro de la industria.
Las diferentes reacciones demuestran que incluso en una industria a menudo percibida como progresista, la conveniencia política puede pesar más que la indignación moral. El asesinato de Alex Pretti sirve como un crudo recordatorio de que los líderes tecnológicos, como cualquier otra parte interesada, navegan por incentivos complejos cuando abordan cuestiones de carga política.































