JPMorgan Chase ha experimentado una notable adopción voluntaria de sus herramientas internas de inteligencia artificial, y más del 60% de su fuerza laboral ahora utiliza activamente la plataforma. Este éxito no fue impulsado por mandatos sino más bien por un crecimiento orgánico impulsado por la innovación liderada por los empleados. ¿La clave? Dar prioridad a la conectividad perfecta con los sistemas empresariales existentes en lugar de centrarse únicamente en los propios modelos de IA.
El crecimiento viral inesperado
Apenas dos años y medio después de lanzar su paquete LLM, JPMorgan se encontró con 250.000 empleados utilizando la plataforma interna. Esta rápida adopción sorprendió incluso al liderazgo de la empresa, pero resalta una tendencia crucial: cuando las herramientas de IA brindan un valor tangible, los empleados las adoptarán voluntariamente. El director de análisis de la empresa, Derek Waldron, observó que los trabajadores no solo usaban la IA; Estaban construyendo, personalizando y compartiendo activamente sus propios asistentes de IA adaptados a roles específicos.
Este entusiasmo ascendente creó un “volante de innovación” donde los primeros usuarios demostraron casos de uso prácticos, fomentando una adopción más amplia. JPMorgan reconoció que los modelos en sí mismos eventualmente se convertirían en una mercancía, por lo que se centró en hacer de la conectividad la ventaja principal.
La conectividad como estrategia central
La estrategia de JPMorgan se destaca porque trata la IA como una infraestructura central, no sólo como una novedad. La empresa invirtió mucho en tecnología de generación aumentada de recuperación (RAG), ahora en su cuarta generación, y en integración multimodal. La suite de IA no está aislada; está profundamente arraigado en los sistemas existentes de la empresa.
Los empleados pueden acceder e interactuar directamente con datos de sistemas CRM, recursos humanos, comercio, finanzas y riesgos. La empresa agrega continuamente nuevas conexiones, lo que hace que las herramientas de inteligencia artificial sean una parte indispensable de los flujos de trabajo diarios. Según Waldron, el valor real reside en el acceso : sin conexiones significativas a datos y herramientas críticos, incluso la IA avanzada sigue estando infrautilizada.
El poder de los bloques de construcción reutilizables
JPMorgan enfatiza el enfoque de “una plataforma, muchos empleos”. Al reconocer que cada función es única, la empresa proporciona bloques de construcción reutilizables (RAG, inteligencia de documentos, consulta de datos estructurados) que los empleados pueden combinar para crear herramientas de IA específicas para cada función. Este sistema flexible permite a los trabajadores personalizar la IA según sus necesidades exactas, en lugar de obligarlos a adoptar soluciones predefinidas.
La progresión de la empresa a través de múltiples generaciones de RAG, desde la búsqueda vectorial básica hasta canales de conocimiento jerárquicos y multimodales, demuestra un compromiso con la mejora continua. Waldron incluso sugiere hacer una pausa antes de preguntarle a un colega, considerando si un asistente de IA puede responder la pregunta primero.
En última instancia, el éxito de JPMorgan resalta una lección fundamental: El verdadero potencial de la IA no se trata sólo de modelos potentes; se trata de una conectividad perfecta y ubicua que libera valor en el mundo real. Si la IA no puede conectarse a los sistemas donde realmente se trabaja, seguirá siendo poco más que un juguete sofisticado y costoso.































