En una medida que amplía el alcance de la inteligencia artificial a las tareas cotidianas, Google ha anunciado nuevas capacidades para su función Modo AI. Esta herramienta, actualmente disponible a través del programa Search Labs, permite a los usuarios interactuar con el motor de búsqueda de Google de formas más dinámicas, haciendo preguntas complejas y solicitando acciones en lugar de simplemente recuperar información.
La última actualización permite que AI Mode maneje tareas prácticas de reserva, como entradas para conciertos y citas de belleza, una expansión significativa de su propósito original. Este desarrollo representa un importante paso adelante en los sistemas de inteligencia artificial que pueden ayudar activamente a los usuarios en lugar de simplemente proporcionar información.
¿Qué es el modo AI de todos modos?
Para aquellos que no están familiarizados, el Modo AI es una función experimental dentro de la Búsqueda de Google que permite más interacciones conversacionales. En lugar de escribir consultas estándar, los usuarios pueden realizar preguntas y solicitudes de seguimiento que se complementan entre sí. Piense en ello como si tuviera un asistente personal más capaz dentro de su motor de búsqueda.
Anteriormente, el modo AI ya podía gestionar reservas en restaurantes. Ahora, Google está llevando esta “capacidad agente” (el término que designa a la IA que puede actuar en nombre de los usuarios) a nuevos ámbitos. Estas capacidades están actualmente disponibles para los usuarios inscritos en Search Labs, y los suscriptores de nivel superior (Google AI Pro y Ultra) reciben un trato preferencial con respecto a los límites de uso.
Reserva de entradas y citas
La nueva funcionalidad permite a los usuarios solicitar tipos de entradas específicos y opciones de citas directamente desde la Búsqueda de Google. Por ejemplo, alguien que planea asistir a un concierto podría preguntar:
“Encuéntrame 2 entradas baratas para el próximo concierto de Shaboozey. Prefiere entradas de pie”.
Luego, el modo AI busca en varios sitios web de venta de entradas simultáneamente para encontrar opciones en tiempo real que coincidan con estos criterios. Presenta precios seleccionados y enlaces directos a las páginas de compra, lo que agiliza lo que antes era un proceso de varios pasos que requería que los usuarios revisaran manualmente varios sitios.
Del mismo modo, los usuarios ahora pueden solicitar citas de belleza y bienestar. Imagínese preguntando:
“Búscame una cita con el dermatólogo dentro de mi red de seguros para el próximo mes”.
El sistema buscaría en los sitios de proveedores de atención médica para encontrar espacios disponibles que coincidan con estos criterios.
Esta capacidad de reserva de boletos no es completamente nueva en el mundo de la tecnología, pero demuestra cómo los grandes modelos de lenguaje están evolucionando más allá de la simple recuperación de información hacia la ejecución práctica de tareas.
Aprovechar las capacidades anteriores
Esta expansión continúa un patrón que Google estableció a principios de este año con el Modo AI. Cuando introdujo por primera vez capacidades de agencia, la función podía manejar reservas en restaurantes:
“Encuéntrame una reserva para cenar para 3 personas este viernes después de las 6 p.m. en Logan Square. Antojo de ramen o bibimbap”.
Luego, la IA buscaría plataformas de reserva para encontrar opciones coincidentes con disponibilidad en tiempo real.
La empresa parece estar ampliando metódicamente estas capacidades, empezando por las reservas para cenar y añadiendo entradas para eventos y programación de citas. Este enfoque incremental demuestra cómo los sistemas de inteligencia artificial están evolucionando desde proveedores de información pasivos hasta asistentes activos.
Una cuestión de calidad y seguridad
Google mantiene una perspectiva mesurada sobre estas capacidades. La empresa reconoce el carácter experimental de estas características al tiempo que enfatiza su compromiso con la calidad:
“Nuestra prioridad en la Búsqueda de Google es conectarlo con información de alta calidad en la que pueda confiar. Este nuevo modo está arraigado en nuestros sistemas centrales de calidad y seguridad, pero aún es un experimento temprano y puede cometer errores”.
Esta postura cautelosa refleja el enfoque más amplio de la industria hacia la IA agente, viéndola como una frontera apasionante que requiere una implementación cuidadosa.
¿Qué viene después?
El despliegue gradual de estas capacidades por parte de Google sugiere que pueden seguir aplicaciones más prácticas. El camino desde las reservas en restaurantes hasta las entradas para eventos apunta hacia un futuro en el que los asistentes digitales se encargarán de una gama cada vez mayor de tareas rutinarias.
Estos avances incrementales representan más que simples logros técnicos: dan pistas de cómo podríamos interactuar con la inteligencia artificial en los próximos años. La pregunta no es si la IA ayudará con estas tareas, sino qué tan sofisticados se volverán estos ayudantes.
