OpenAI ha retrasado indefinidamente el lanzamiento de su “modo adulto” planificado para ChatGPT, una función diseñada para brindar a usuarios adultos verificados acceso a contenido explícito. El retraso marca el segundo revés para la función tan esperada, anunciada inicialmente por el director ejecutivo Sam Altman en octubre de 2023.
Anuncio inicial y primer retraso
Altman había declarado que OpenAI permitiría “erótica para adultos verificados” como parte de su política de tratar a los usuarios adultos con más autonomía. El lanzamiento inicial estaba previsto para diciembre, pero luego se trasladó al primer trimestre de 2024 debido a preocupaciones internas sobre la priorización. Según se informa, un memorando interno de “código rojo” ordenó a los equipos que se concentraran en mejorar la experiencia principal de ChatGPT.
Retraso actual y justificación
Un portavoz de OpenAI confirmó a Axios que la compañía ahora está “impulsando el lanzamiento del modo adulto” para priorizar otros objetivos de desarrollo, incluida la mejora de la inteligencia, la personalidad y las capacidades proactivas de ChatGPT. El portavoz afirmó que OpenAI “todavía cree en el principio de tratar a los adultos como adultos, pero conseguir la experiencia correcta llevará más tiempo”.
Implicaciones y contexto
Este retraso pone de relieve los desafíos actuales de equilibrar la libertad del usuario con consideraciones éticas y de seguridad en el desarrollo de la IA. OpenAI parece estar priorizando características que atraen a una base de usuarios más amplia sobre adiciones de nicho potencialmente controvertidas. La decisión de la empresa también puede reflejar debates internos sobre moderación, verificación de contenido y las implicaciones a largo plazo de permitir material explícito en su plataforma.
Si bien OpenAI mantiene su compromiso con la autonomía de los adultos, la implementación práctica de dicha característica sigue siendo incierta, ya que la empresa continúa sopesando los riesgos y beneficios.
El aplazamiento sugiere que OpenAI está acercando con cautela la integración de contenido para adultos, posiblemente debido a preocupaciones regulatorias o obstáculos técnicos para garantizar una implementación responsable.
